–Mi padre lo contrató…– comienzo, pero al instante, mi propia voz parece un susurro de excusa. Es difícil decirlo en voz alta, como si admitiera que el verdadero motivo tiene más que ver con Liam que con cualquier otro factor. –Además, como guardaespaldas, solo confío en él. No confío en nadie más para protegerme. Sé que siempre me protegerá… y…– Mis palabras se atascan en mi garganta, como si se negaran a salir. La verdad es que mi conexión con Liam es más profunda de lo que podría explicarle