Mientras tanto, En el taller, Cristóbal revisa una hilera interminable de bocetos. El ruido de las máquinas de coser llena el aire con una música constante, metálica. Los diseñadores corren, las telas se mueven como olas de colores entre las manos de las costureras.
Él se inclina sobre una mesa y corrige un trazo. La concentración es absoluta, pero su mente, en el fondo, está en otra parte.
Carlota entra sin tocar la puerta. Lleva el uniforme de seguridad, el cabello recogido y la misma expresi