Liam abre la boca para responder, todavía con la respiración acelerada y la adrenalina del encuentro con Kate circulándole por las venas, pero Carlota levanta una mano para detenerlo y lo interrumpe con un tono que no deja margen para discusión.
–Las promesas de Kate valen menos que una bala usada –dice, mirándolo con firmeza. – Ella no desaparece, no sabe lo que significa desaparecer, solo se esconde. Y cuando se esconde… es cuando más peligrosa se vuelve.
El comentario cae sobre la habitaci