–No espero que lo entiendan de inmediato –Dice Amara con voz serena, mirando a cada uno con calma fingida. – Solo quiero que sepan que esta decisión no nació de un capricho ni de un impulso. La vida es corta… demasiado corta como para seguir posponiendo lo que sentimos.
Un silencio incómodo se adueña de la mesa. Sophie se limita a bajar la mirada, mordiendo el borde de su copa; Esteban ajusta las mangas de su saco, midiendo cada gesto. Lucero sonríe con ilusión ingenua, incapaz de percibir las