Denayt.
Caminaba por el jardín distraída, repasando la lección que me había dejado Adrian; tenía un examen y quería hacerlo bien. No reaccioné hasta que mi frente chocó contra algo frío, sólido; un bloque de hielo en forma de pecho. Retrocedí frotándome la frente y lo vi.
—Vincent…
Balbuceé, con la intención de ser educada, de saludar como corresponde después de tanto tiempo, pero la cortesía se me atragantó en la garganta cuando me encontré cara a cara con un glaciar humano.
—Deberías poner