(Narrado desde la perspectiva del periodista Bruno Orta)
Me llamo Bruno Orta. Y no, no soy uno de esos “periodistas de investigación” que creen que están cambiando el mundo. Yo solo cuento lo que vende. ¿La verdad? Sobrevalorada. ¿La ética? Un lujo de los que tienen el estómago vacío. ¿Yo? Yo como bien.
Cuando llegó el sobre marrón a la redacción, ni siquiera traía remitente. Solo tenía una etiqueta que decía: “Para tus ojos primero. Luego, para el mundo.”
Obviamente, lo abrí.
Y ahí estaban: la