Albert ajustó el nudo de su corbata frente al espejo del baño del restaurante de lujo donde tendría lugar la cena de ensayo de la boda. A su alrededor, todo parecía cuidadosamente diseñado para impresionar: mármol italiano, luces tenues, música clásica flotando en el ambiente…
Y, sin embargo, en su pecho, solo había un gran agujero.
Se miró a los ojos con amargura.
—Es solo un ensayo, no una sentencia de muerte…
Pero no podía engañarse.
Eso era exactamente lo que parecía.
Había tomado decisione