—Dígale a su jefe que esto no es para él. Esto es para mí —dijo Valentina con voz rasposa, sin inmutarse ante la presencia impecable del abogado—. ¿Qué pasó con la fianza?
—Denegada, por supuesto —respondió Galiano con naturalidad, cerrando su maletín—. La caída de Beatriz fue demasiado pública y gráfica. Y la familia Ferrán, a pesar de estar distraída con el escándalo financiero de su hijo Adrián, está presionando a la fiscalía con todo su peso político para que usted se pudra aquí dentro. No