Capítulo 78: La llegada al monasterio.
Y así mismo, Dimitri llevó a su querido jefe directo a la redención, después de un largo viaje silencioso, el coche se detiene frente al monasterio de Valdai al atardecer, con el lago helado brillando atrás como un espejo roto.
Los edificios se ven antiguos de piedra, campanas quietas y mudas, hay un silencio que pesa más que cualquier ruido de Moscú, sólo el sonido de algunos pajaritos cercanos.
Viktor baja con la maleta pequeña, tiene puesta una ropa sencilla, un icono que Sofía le metió