Capítulo 77: La caída y búsqueda de la redención.
Viktor pasa la noche en vela en el sofá de Dimitri, mirando el techo como si pudiera ver a través de él hasta donde Sofía duerme sola, o no duerme. El teléfono lo mantiene apagado, y los mensajes todavía no parecen ser leídos, las llamadas que saltan directo al buzón.
Al amanecer, esa mañana parecía lúgubre, amarga para cuando Viktor se había despertado, Dimitri le trae café negro y una cara de “no debí haber boqueado”.
—Jefe… ¿qué vas a hacer?
Viktor se pasa la mano por la cara, la barba ya