Capítulo 74: La última llave.
En casa siendo ya mediodía, con un sol frío y el brillo que ilumina en Moscú, entrando por los ventanales de hogar de los Volkov.
Sofía está sentada en su trono de cuero negro, piernas cruzadas, vestido lápiz gris que marca cada curva y rollito incluyendo la panza que quedó del embarazo y uno que estaba pronto a crecer, miraba a Viktor con esa expresión que él conoce demasiado bien, la de “vas a obedecer ya”.
Sobre la mesa están esparcidos los papeles de traspaso del último club que aún lleva e