Capítulo 56: Pérdidas... pero no todas.
9:14 a.m.
Entró en la habitación con un ramo de rosas blancas y una bolsa de ropa nueva.
Sofía estaba despierta los ojos hundidos pero hermosa a la vez, dando el pecho a Alexei. Lo miró, olió la pólvora que aún llevaba encima, y sonrió con los labios algo quebrados por el frío.
—¿Todo bien?
—Todo limpio —mintió él, besándole la frente—. Moscú ya tiene rey otra vez.
Se cambió en el baño, se lavó las manos tres veces hasta que el agua dejó de salir rosa. Luego se sentó en la cama, t