Capítulo 54: La víbora se ha ido y un nuevo latido.
Subasta 47 – 00:17 a.m.
El almacén abandonado olía a óxido y a miedo viejo. Las luces rojas parpadeaban casi inquietantes, habían hombres con máscaras negras que cubrían por completo su identidad salvo por sus ojos, el mismo lugar donde Viktor compró a Sofía hace casi un año.
Esta noche no había pujas. Solo un círculo de sillas y un escenario improvisado en el centro.
Sofía estaba allí. Descalza, camisón blanco manchado de sangre ligera entre las piernas, sentada en una silla de metal. Las m