Capítulo 230: Bajo la lupa.
El motor del vehículo se apagó con un leve ronroneo frente a una estructura que, a simple vista, no tenía nada de especial. Un edificio industrial más, gris, discreto, casi olvidado entre otros tantos en las afueras de Moscú. Sin logos, sin señales, sin nada que delatara lo que realmente ocurría en su interior.
Pero Dimitri sabía exactamente lo que había ahí dentro.
Y esta vez… no venía con calma.
Bajó del auto con el ceño ligeramente fruncido, el frasco bien resguardado dentro del bolsil