Capítulo 227: La espera también es amor.
La emoción del nacimiento no se disipó de inmediato, pero sí cambió de forma. Lo que antes era tensión y urgencia, ahora se transformaba en algo más pausado… más consciente. La vida había llegado, sí, pero el cuerpo de Elena no era de hierro, y aunque su mirada transmitía paz, su respiración cansada y la forma en la que apenas podía incorporarse dejaban claro que necesitaba tiempo.
El médico fue directo, sin adornos innecesarios, pero con respeto.
—Debe quedarse en observación unos días— dijo