CASSANDRA
Mis ojos se abrieron pesadamente, y los cerré de inmediato debido a la luz brillante que emanaba de la ventana.
Un gemido sonoro escapó de mis labios mientras luchaba por sentarme, sujetándome la cabeza con dolor. Me dolía muchísimo, como si me hubiera golpeado contra la pared varias veces.
¿Acaso tuve un accidente? Recuerdo haber ido al bar y luego… ¡Anna, al diablo con esa perra!
Un suspiro de dolor salió de mis labios al recordar la discusión. Ella había arruinado mi única