Era lo que siempre había querido o tal vez no siempre, pero por lo menos desde cuando le mostró el anillo de compromiso a Jimena, unos meses atrás: quería vivir al lado de la mujer a quien creía amar. ¿Pero sería demasiado pronto? Tan solo habían transcurrido dieciocho días desde el inicio de su relación con Marize, pero se sentía pleno, y con el paso de los días su sentimiento no hacía sino crecer. No, no era demasiado pronto, Marize era perfecta en todos los sentidos: física, espiritual