El calificado por muchos como “el restaurante más elegante del pueblo” era el escenario para la apetitosa cena de las gemelas y el teniente Williams. Mientras el joven mesero memorizaba las preferencias del policía, Aikaterina continuaba mostrando en su rostro una evidente expresión de desagrado, la cual la venía acompañando desde cuando se subió en el vehículo del teniente. Para Aileen, quien trataba de esconder su sentimiento de resignación, se trataba de una oportunidad para tratar de s