La idea de Pablo fue la de aceptar la oferta de Marize, cuando ella se ofreció a llevarlo hasta su casa en el pequeño vehículo convertible de color amarillo, obsequiado por sus padres el día de su grado. El ejercicio de la mañana, sumado a la caminata por el sector de los muelles, lo habían dejado sin las piernas suficientes para regresar a casa caminando. Pero antes de abandonar el pueblo, se detuvieron en la oficina postal, y ahora él se encontraba parado junto al vehículo esperando a l