—¡No! —exclamó Alejandro, dando un leve respingo. De inmediato, sostuvo su mano con fuerza—. Lo que pasó, pasó. Ahora es otro momento, y no pienso darle fin. Ni ahora, ni nunca…
—Pues yo sí quiero darlo por terminado —replicó ella.
—Luciana… —Alejandro inspiró hondo, frustrado. Su pecho subía y bajaba con agitación—. ¿De verdad me vas a desechar por algo que ocurrió en mi pasado?
Tiró de ella hasta atraerla contra su pecho.
—No lo acepto.
—¿Me estás diciendo que, como ambos tuvimos historias pre