Ese día, Pedro no tenía muchos exámenes que hacer. Algunos los realizó directamente en la habitación, pero hubo un par de pruebas que necesitaban equipos especiales en el área de diagnóstico del hospital. Al terminar, Luciana lo acompañó de nuevo a su cuarto.
Fue en ese momento que el teléfono de Luciana sonó: era Martina.
—¿Marti? ¿Dónde andas?
—Sigo en la comisaría.
—¿Pasaste toda la noche ahí?
—Sí…
Luciana suspiró, impotente. Entendía que la situación con Marc la tenía al borde, pero ella no