Esa noche, Alejandro fue a Serenity Haven. Allí estaban Salvador Morán, Jael López, y también Jacobo Ponce, quien había estado ausente por más de un mes. Jacobo estaba sentado junto a la mesa de té, fingiendo con esmero mientras preparaba la infusión. Levantó la vista y le echó un vistazo a Alejandro.
—Vaya, Alex también está aquí. Anda, prueba el té que he preparado.
Alejandro tomó la taza y la bebió de un trago, señalando a Salvador y Jael.
—¿Y ustedes lo dejan aquí haciendo té?
—¡Como si pudi