Luciana ya se encontraba en el último trimestre de embarazo y no le era posible viajar en avión, así que optó por el tren de alta velocidad para llegar a Reeton. Como estaría fuera una semana, llevaba bastante equipaje; por suerte, Delio había considerado su condición y le reservó un boleto en clase ejecutiva.
Una vez a bordo, mientras buscaba su asiento, se quedó mirando la maleta con cara de apuro. Necesitaba a alguien que la ayudara a acomodarla.
—Luciana… —una voz a sus espaldas le dio un li