—¿Luciana? —preguntó Amy, entrando a la habitación acompañada de Felipe.
Él había pasado más tiempo en el hospital últimamente y no imaginaba que las cosas se hubieran complicado tanto entre la joven pareja.
—¿Qué sucede? —preguntó Felipe, al notar la maleta—. ¿Acaso el señor Alejandro te hizo enojar otra vez? No te preocupes, estamos de tu lado. Si te sientes maltratada, podemos decírselo al señor Miguel; él te quiere como a una hija y te defenderá. Son roces de pareja, pero irte de la casa…
—N