—Escuché que la señorita Soler le comentó a Luciana que ustedes se vieron hoy y tenían plan de comer juntos…
—¿Qué…? —Alejandro se quedó helado. «¿Eso fue lo que Luciana entendió?»
Con razón la había sentido tan distante y cortante. Se esmeró en controlar la ira que le subía a la garganta:
—¿Por qué no me lo dijiste antes?
Simón se sintió algo agraviado:
—No encontré el momento. Siempre estabas con Luciana o atendiendo a Mónica, y…
—Basta. Por lo menos ahora me lo cuentas —lo interrumpió Alejand