Sergio cumplió con la entrega, asegurándole que ella lo había recibido de su propia mano. Con eso, Alejandro partió tranquilo al tratamiento.
Su ceguera había durado alrededor de medio año, y la recuperación en el extranjero se prolongó otro medio año. Finalmente, lo lograron: volvió a ver. Él atribuyó parte de esa buena fortuna a la presencia de “Mariposita,” como si su cariño hubiera obrado un milagro.
En cuanto se recuperó, lo primero que hizo Alejandro al volver fue buscarla. Sin embargo, la