Sin embargo, le indicó al gerente que se retirara por un momento:
—Deje que lo discutamos.
El gerente, muy prudente, salió de la habitación. Entonces Alejandro alzó un poco el mentón y se volvió hacia Luciana:
—Aparte de Martina, ¿tienes alguna amiga cercana? Recuerdo que mencionaste a alguien de tu mismo departamento, ¿no?
Luciana tardó un par de segundos en reaccionar, incrédula:
—¿Estás pensando en buscarme una dama de honor?
—¿No es lo usual? —replicó Alejandro, arqueando una ceja—. Primero