No era la primera vez que Alejandro le decía algo así.
Luciana realmente no entendía a qué se refería. ¿Qué era lo que "no entendía"?
Pero esta vez sabía que estaba equivocada. Había llegado tarde y fallado a la cita. ¿Qué podía decir? Lo único que le quedaba era aceptar las críticas.
Con un tono humilde, intentó enmendar su error:
—Llegar tarde y faltar fue mi culpa. Retrasé tus planes… Si quieres, mañana temprano…
Ja.
El sonido escapó de los labios de Alejandro como un suspiro amargo. Su rostr