Dicho esto, miró a Bruna de reojo, con intención.
—Yo pienso que Bruna sería perfecta. Pero, en fin, parece que mi hijo no tiene esa suerte.
Bruna reaccionó de inmediato.
—Tía, por favor, no diga eso. Me hace sentir muy mal.
Victoria no se rindió y tomó las manos de Bruna con expresión suplicante.
—Bruna, la última vez que tú y Fernando fueron juntos al teatro, ¿qué pasó después? Dime, ¿qué fue lo que no te gustó de él?
—Pues… —Bruna se quedó sin palabras, claramente incómoda.
La verdad era que,