—Fue falta de juicio, no pensé en las consecuencias. Lo siento mucho… —Su arrepentimiento se mezcló con sollozos—. ¿Qué hacemos ahora? Puedo hacer una declaración y aclarar todo…
—No hace falta. —Alejandro suspiró, con el rostro sombrío—. Lo hecho, hecho está.
Mónica parpadeó, sorprendida.
—¿Eso significa…?
Él la miró con frialdad, sus palabras eran precisas y distantes.
—Luciana ya se fue. Ahora, tengo una responsabilidad contigo y con el bebé.
Los ojos de Mónica se agrandaron, su expresión era