En la comisaría.
Fernando y el abogado salieron de la sala. Martina y Luciana se acercaron rápidamente.
—¿Cómo va todo? —preguntaron ambas con ansiedad.
Fernando frunció ligeramente el ceño, sin dar una respuesta definitiva.
—No se preocupen. La situación es complicada, pero el abogado está trabajando en ello. Denle tiempo. Confíen en mí, ¿de acuerdo?
No había mucho más que hacer por el momento. Luciana asintió, decidiendo no presionar más.
Fernando despidió al abogado y luego se volvió hacia el