—Ya veo…
Fue una respuesta cortés y elegante: no apeló a lo sentimental ni dejó mal parada a la chica.
—Señor Guzmán, tome asiento. Empecemos.
—De acuerdo.
La reunión se extendió casi una hora. El proyecto de Urbanismo era grande; si lo tomaban, iba para varios años, tal vez más. La tajada se entendía sola y los postores sobraban. Grupo Guzmán tenía ventajas, pero hasta que hubiera resolución, podía pasar cualquier cosa.
—Señor Guzmán —concluyó Beltran, satisfecho por lo que se le veía en la car