Me senté a desayunar con Vladislav. Hoy Nerea iba a trabajar conmigo aquí en casa, ya que yo tenía que solucionar otras cosas y no podía ir a su casa.
— ¿Ya le dijiste? — Me preguntó Vlad. Yo negué con la cabeza.
— He decidido invitar a Pía. Ella necesita distraerse un poco — le contesté.
Vlad me miró con decepción y después negó con la cabeza.
— Tú también necesitas hacerlo, y no creo que lo hagas en compañía de esa mujer. Ella es linda, sí, pero no es mujer para ti. Te he visto más relajado p