Tiempo después
Denis y Mikhail se habían vuelto bastante apegados. Mi pequeña alma estaba cada vez más grande, y mi hermana estaba enorme. Estos meses habían sido bastante buenos. Me gustaba la sensación de tener a alguien que me cuide, que cuide de mi hijo, que se preocupe por nosotros. Es lindo.
La puerta de la oficina se abrió. Mikhail traía en brazos a Denis, después lo dejó en el suelo. Cuando estos dos estaban así de juntos, es porque tramaban algo.
—¡Quiero un hermanito!—dijo Denis con u