Ana había pasado las últimas semanas preparando meticulosamente su plan.
Lo primero que hizo fue buscar un abogado, un contacto que Gregory le había recomendado. Con su ayuda, reunió todas las pruebas de la infidelidad de Marcos y presentó la demanda de divorcio. El juez aprobó la separación de inmediato, solo faltaba la firma de Marcos. Pero Ana decidió esperar, guardando los documentos para el momento perfecto.
Laura estaba recostada en su cama, hojeando una revista de moda sin mucho interés,