61: La decisión de sobrevivir.
Mis manos temblaban mientras estaba allí, de rodillas frente a él. Agaché la mirada y abracé con fuerza mi vientre, tratando de evitar que ellos sintieran todo el dolor que yo estaba sufriendo en ese momento, pero era inútil; mis bebés sufrían dentro de mí de la misma manera en la que estaba sufriendo yo.
—Te irás con Santos —me informó Valentino. Yo levanté la mirada y empecé a negar con la cabeza. Sabía lo que eso significaba, y no iba a permitir que él me dañara nuevamente.
—Por favor, no… —