16.
— El doctor ya viene.
Esta vez es la voz de Zah, sus ojos vuelven a ser verdes o al menos lo suficiente para que no parezcan negros. Me preocupa que aun sigo viendo borroso, pero sigo intentando mirarlo.
— Lo…mmm… si…
Mi mandíbula no se mueve, no soporto, no logro mantener la calma y las lágrimas comienzan a caer, la poca vision que tenía desaparece ya que no dejo de llorar, apenas distingo manchas de colores.
—Shhh— él acaricia mi rostro— no te muevas, ya viene el doctor.
«¿Por qué son tan bue