Mundo ficciónIniciar sesiónFrancine sentía el corazón latiendo con tanta fuerza que parecía querer romperle las costillas.
La revelación resonaba en su mente, mezclándolo todo: Dorian era el ojeador.
El hombre al que había querido impresionar… el hombre que la había deseado de vuelta.
El pánico y







