Mundo ficciónIniciar sesiónEl auto en el que iba Francine se deslizó lentamente hasta la entrada del hotel histórico donde se celebraba el baile.
Las luces doradas se reflejaban en la carrocería negra, creando un brillo casi líquido.
Desde el asiento trasero, Francine observó la imponente fachada: columnas de mármol, ventanas arqueadas, candelabros que centel







