Francine mantenía el ritmo de la carrera junto a Adele, sintiendo el aire fresco de la tarde llenar sus pulmones y despertar cada fibra de su cuerpo.
Cuando pasaron junto a un grupo de chicos concentrados en ejercicios de calistenia, Francine no pudo evitar pensar de inmediato en Dorian.
La postura erguida, la intensidad de los movimientos, la disciplina marcada en aquellos rostros… todo le traía a la mente su figura.
El corazón se le apretó levemente, y sacudió la cabeza como quien intenta esp