Mundo ficciónIniciar sesiónEl celular vibró sobre la mesa de caoba, interrumpiendo el silencio disciplinado del despacho. Dorian alzó la vista del informe que estaba leyendo, con la sensación de que ya sabía de qué se trataba.
La pantalla lo confirmó: era un nuevo mensaje de los abogados.
“Compra de la parte de André concluida. Solo estamos esperando la firma final de Natan para oficializar la transferencia.”
Un músculo discreto se contrajo en su mandíbula. Otra pieza del tablero en su lugar.
Guardó el teléfono en el bolsillo del saco, se levantó y se acomodó la corbata con el gesto automático de quien no admite fisuras.
El día había sido lar







