Mundo ficciónIniciar sesiónEl celular de Natan volvió a vibrar.
Los mensajes llegaban sin parar, uno tras otro. Esta vez, uno del departamento jurídico:
“Medida cautelar poco probable. Material legítimo. Daños a la imagen en curso.”
Luego llegó otro, de la asesoría:
“Canales piden posicionamiento. No permanezca en silencio.”
Apretó el botón lateral con más fuerza de la necesaria, como si pudiera aplastar las voces.
— Esto es cosa de ella — murmuró, empezando a caminar de un lado a otro, como un depredador enjaulado. — Ella me provocó, ella armó esto, debe estar aquí, cerca, riéndose.







