Dorian entró en la sala de seguridad y volvió a mirar a Elías.
— La cámara del jardín. ¿Dónde está?
Elías tragó saliva.
— Esa cámara… se averió el día anterior, señor. No pudimos recuperar las grabaciones.
Silencio.
Dorian giró lentamente el anillo en su dedo.
— Qué curioso. Justo la cámara que mostraría de dónde vino.
— Sí, señor. Tuvimos problemas con la humedad. Estamos haciendo mantenimiento en las cámaras exteriores esta semana…
Dorian no respondió.
Abrió la puerta con fuerza y…
Se topó de