MASSIMO.
Remango mis mangas y tomo una cuchilla afilada, tenía como un mes que no hacia esto, llevar el orden es mi deber, pero no suelo ensuciarme las manos muy a menudo no desde que tengo esposa. Miro al hombre guindado frente a mí, hago una mueca cuando me llega el olor a mierda seca. Se ha cagado en los pantalones, su cuerpo está todo ensangrentado con muchas heridas profundas. Doy la orden de que lo despierten, Lauro lo baña con vinagre y sal, este despierta gritando, sus gritos son de dol