MASSIMO.Me despierto un tanto asustado por el mal sueño, las pesadillas siempre están allí aprovechando cualquier momento para fastidiarme. Paso mis manos por mi rostro con pericia, miro a mi lado para ver a mi deliciosa esposa, pero no está, ella no esta no vino a dormir aquí, eso me enfada un poco, pero al recordar la noche anterior se me pasa, ella esta dolida por supuesto que no quiere estar a mi lado.Tomo mi teléfono de la mesita de noche y llamo a la floristería favorita de mi mujer. Pido variaciones de rosas blancas y rojas, no me importa llenar la mansión con flores todo tiene un propósito y sé que funcionara, al fin y al cabo, es una mujer, Carine es una amante a lo delicado y hermoso y la única con derecho a reclamarme lo que sea.Me doy una ducha, me visto con mi habitual traje negro, media hora después salgo a desayunar, estoy emocionado siempre lo estoy, lo que más me gusta de las mañanas es ver a mi esposa desayunar, la manera en cómo lo hace me pone cachondo y que no
Leer más