—Perla es una porquería, ¿cómo alguien tan mala y manipuladora puede llamarse artista? No entiendo por qué a tanta gente le gustan sus cuadros.
—Pobre Teresa... perdió a su bebé y ahora también a su novio.
—Y encima sigue aquí en Puerto Mar, en sus exposiciones. ¿Por qué sigue ganando dinero acá? ¡Que se largue ya!
—¡Sacó barata la del auto! ¡Debería haberse muerto ahí mismo!
—¡Fuera de Puerto Mar! ¡Aquí no la queremos!
En el Barrio Las Palmas, Orión y Andi estaban sentados en el sillón, viendo