Marina miró a otro lado sin decir nada, mientras Perla la observaba, curiosa. Aquel viaje a la casa junto al mar… Después de empujar a Perla a la pista de baile, Marina se había alejado y terminó en las rocas de la costa, donde conoció a Ricardo. Sus personalidades hicieron clic de inmediato y, como se llevaban bien, intercambiaron contactos.
En aquel entonces, no tenía idea de que Ricardo era el mejor amigo de César. Tras marcharse de la finca, ella y Ricardo seguían encontrándose en su tiemp