Para mostrar respeto, pero sin embadurnarse mucha cosa en la cara, Lorena buscó una tienda de maquillaje en un centro comercial y se hizo un maquillaje ligero. Por la mañana, cuando salió de casa, no tuvo tiempo de maquillarse, y además, recién había tomado una ducha, por lo que ni siquiera llevaba base en la cara.
En el centro comercial, compró algo de comida como regalo para llevar al encuentro con William, recordando que la última vez él había dicho que le gustaron unos pasteles que había pro