Alba
El vapor ya danza sobre el espejo cuando entro en el baño. El suelo de cerámica clara refleja una luz suave, atenuada por la neblina. El aire huele a jabón y calor. Sandro ya está allí, de pie, su ancha espalda brillante con gotas que fluyen de su cabello aún mojado. La cabina de ducha entreabierta deja escapar un hilo de vapor.
Cuando se gira, su sonrisa parte su barba húmeda.
— ¿Vienes?
Un destello travieso brilla en sus ojos, pero es una invitación más que una pregunta. No pienso. Mis p