Mundo ficciónIniciar sesiónLa situación con Maximiliano y Sofía me tenía enferma. Salí del edificio con ganas de despejarme, de comer algo rico sin pensar en sus rollos. La culpa por haberme metido en ese juego tonto con Maxi seguía ahí, como una sombra, pero necesitaba un break.
Iba medio en la luna, viendo los escaparates, cuando vi a una señora mayor tropezar justo delante de mí. ¡Pum! Bolso al suelo y un montón de cosas rodando por la acera. Me lancé a ayudarla al toque.-¡Ay, señora! ¿Todo bien?






